- ....................Yo sí..................
Cuando tu cadaver comience a asomar, un espejo mejor no encontrar.
Me ha sorprendido mi reacción, esperaba, de mi misma, horror, ganas de salir corriendo, falta de capacidad, por el contrario he sentido un gran dolor por la frustración de no poder hacer lo que me pedía el cuerpo y el alma, lo natural, orgullosa me siento de mi fuerte instinto animal, mi instinto, otra vez, me empujaba a hacer lo correcto, acompañar al moribundo, poner mi mano en su frente, y sentir como se relajaba, acariciar su cuerpo con crema, refrescar sus pies, en definitiva unir mi calor al suyo , la muerte no me repelía , sino todo lo contrario, me animaba a acompañarla, a consolarla, y a simplemente estar junto a ella. Es el primer ser querido que tengo en esa circunstancia y no pensé que también el instinto se ocupara de estos momentos............................menos mal.
Pero lo doloroso fue dejarla allí, abandonada con su muerte, en vez de permanecer junto a ellas, no me dolería tanto el final, como el no poder compartirlo con ella.
(jamás pensé que la muerte me produjera esa atracción....................la misma que el sexo........ pero al fin y al cabo son las dos caras de la misma moneda)


